![]() |
|||||||
| Notas y Artículos | ||||
¿Cómo superar un bajo rendimiento? - (Nicolás Sofronas)
La simple definición “bajo rendimiento” nos dice que se trata de un periodo prolongado de pobres desempeños sin ninguna razón aparente. Sin embargo, de estos bajones se puede decir cualquier cosa, menos que sean “simples”, puesto que llegan a involucrar todos los aspectos de la vida. El ego ha sufrido un quebranto y los rankings han bajado, es decir, estamos pasando por una dura prueba. Todo porque ya no podemos cambiar los resultados de nuestro juego!. No importa la causa, la consecuencia es siempre la misma. Si después de varias ocasiones sucesivas nuestro juego es deficiente, nos preocupamos, jugamos peor todavía y, por supuesto, terminamos por enloquecer. Entonces, creemos ver a nuestros rivales desplazándonos por toda la cancha y la red nos parece cada vez mas alta. Lo singular de un bajón es su índole estrictamente psicológica. No lo podríamos confundir con los altibajos que normalmente experimentamos a lo largo de una jornada o día efectivo. En alguna forma, una baja en el rendimiento tenistico es igual a una depresión psicológica. Una depresión quita el gozo de vivir y un bajón quita, ciertamente, la alegría de jugar al tenis. Por desgracia, ambas parecen durar indefinidamente: semanas, meses y, a veces, años. Y bien, ¿qué se puede hacer con el bajón?. Lo mejor es impedir que se presente. No dejar que unos cuantos sets, en los que no nos hemos lucido, nos produzcan un shock. Aceptemos los altibajos como lo que son – normales- y, luego, tratemos de olvidar. No tiene sentido empeorarlos auto-convenciéndonos de que, además, nuestro juego esta declinando. Recordemos que el tenis, como cualquier otra actividad, tiene sus momentos de franco progreso, y, luego, de estabilidad. Allí es cuando debemos incorporar los cambios en el juego. Cuanto más adelantados nos encontremos, más cortos serán los periodos de progreso y más largos los de la estabilidad. No importa cuánto practiquemos o cuántas clases tomemos, no modificarán apreciablemente esta situación. Sin embargo, no permitamos que ese supuesto “estancamiento” devore lo mejor de nuestro repertorio. Prestemos mucha atención!. Sin duda, mejoraremos; pero, si continuamos lamentándonos que no vamos a ninguna parte, estaremos pre-dispuestos a caer en un bajón. Una buena forma de librarse de esos pensamientos negativos y destructores es usar el método del “thought stopping ” (dejar de pensar). En cuanto comencemos a pensar que estamos jugando pésimo, gritemos: ¡Basta! -en voz alta-. Si los pensamientos negativos vuelven, nuevamente gritemos: ¡Basta!. Y otra vez hasta que consigamos alejarlos. Probemos esta técnica cuando no haya nadie cerca para que la gente que nos rodea no piense que estamos absolutamente locos. Cuando vislumbremos que ya dominamos el método, podremos decir: ¡Basta! -para nuestro interior-. No sólo podremos rechazar los mensajes negativos sino que lograremos mayor control de los pensamientos, dirigiéndolos hacia áreas más constructivas. Si hemos sido tan positivos como nuestro potencial podría llegar a lograr ser, pero todavía nos encontramos sumidos en un bajón, algunas sugerencias para superarlo podrían resultar útiles: 1- REVISEMOS NUESTRO JUEGO: Analicemos si existe algún error notorio que debe ser corregido. Puede ser que hayamos buscado alinearnos para un saque distinto y que hayamos perdido potencia por eso. O, tal vez, un dolor en la muñeca nos complica el drive y no atinamos a cambiarlo. Si lo obvio es corregirlo, ¿qué esperamos?. Hagamos los cambios!. Pero, evitemos desmenuzar el juego a tal punto que este se convierta en una maraña incoherente de golpes que no se parezca en nada a nuestro verdadero estilo. 2- PROCUREMOS CAMBIOS ESPECIFICOS: Es fácil aburrirse con la rutina de siempre y los resultados de nuestro juego lo están demostrando. ¿Existen jugadores nuevos con quienes podríamos jugar los amistosos semanales?. ¿Hemos tomado algunas clases con un profesor distinto?. ¿Existen otras canchas donde podríamos jugar para lograr un agradable cambio de ambiente?. Algunos tenistas encuentran que hasta una renovación del equipo les ayuda a concentrarse mejor y, entonces, usan algo novedoso y estimulante. No recomiendo un cambio completo cada vez que perdemos un set; más bien, se podría pensar en una raqueta nueva, un nuevo encordado, un nuevo grip, y, aun, un cambio de indumentaria. 3- USEMOS LA IMAGINACIÓN: Veámonos a nosotros mismos jugando mejor. Regalémonos un tiempo de descanso -puede ser antes de salir a jugar o de irnos a dormir- para poder revivir pasadas victorias e imaginar éxitos futuros. Construyamos una imagen con tantos detalles como nos sea posible. Pensemos: ¿dónde estamos?, ¿qué estamos usando?, ¿quién nos esta mirando jugar?, ¿la cancha es rápida o lenta?, ¿qué temperatura reina en el ambiente?. Prestemos atención especial a cómo nos sentimos y a nuestro propio juego. Esto no significará solamente soñar despierto sino que estaremos ensayando las actitudes necesarias que nos llevarán a un re-surgimiento tenistico. Durante este sueño preparemos, también, los golpes. Imaginémonos ejecutando sin esfuerzo alguno, de la forma correcta. Visualicemos los hombros rotando en el “back-swing” (giro hacia atrás) y los pies en la posición adecuada a cada tiro. En realidad, estaremos preparando nuestro juego de forma prevenir un bajón. Esta “visualización” es especialmente importante porque, a diferencia del juego real, el juego que uno se imagina va a ser siempre tan perfecto como uno quiera. Los impactos que se quedan en la red desaparecen y los golpes defectuosos no existen. Las investigaciones muestran constantemente que el ensayo mental acrecienta la perfomance física y los momentos de bajón son los mejores para vivir esas películas mentales de primera categoría. 4- GENEREMOS “FANTASIA” EN LA PROPIA IMAGEN: Probablemente la necesitemos!. Enfoquemos los aspectos más contundentes de nuestro juego. Podríamos figurarnos un imparable juego ofensivo, aunque consideremos que no es nuestro fuerte. También, podríamos pasar cierto tiempo mirando nuestros trofeos –verdaderos testimonios de nuestro esfuerzo y auténtico fruto de nuestra historia tenistica- u hojeando algún libro o revista inherente a nuestro amado deporte. Es decir, hacer cosas que nos ayuden sentirnos satisfechos con el vinculo que nos une al tenis. Ya que nuestra actitud y nuestro juego están tan entrelazados, sin duda, “fantasear” positivamente nos ayudara a generar auténtica estima. 5- DEDIQUEMOS TIEMPO PARA DESCANSAR: Una de las principales causas de un bajón es la fatiga. Si al stress ocasionado por el juego deficiente se le agrega cansancio –físico y/o mental-, el problema se acrecienta. Por ello, al reducir el esfuerzo, nos regalamos un “tiempo” que nuestro ocio podría dedicar a otras recreaciones (dormir, leer, estudiar, etc). Si ya hemos probado estas sugerencias y el bajo rendimiento se mantiene, alejémonos del tenis por un plazo indeterminado. Unas vacaciones del tenis nos vendrán muy bien!. Volveremos renovados, con una nueva perspectiva y con todas esas otras cosas que hacen que los tenistas salgamos raudamente a buscar una raqueta.
|
||||
Principal | Resultados | Noticias | Rankings | Torneos | Jugadores | Galeria | Notas | Contactanos Copyright © - Capitenis 2009 - Todos los derechos reservados. |
||||