Cierto halo de melancolía invade los corazones capitenistas. Tras diez temporadas consecutivas de presencia constante e inalterable, la legendaria raqueta de Daniel Gavilondo se despidió de los courts capitenistas. El paso de Daniel por nuestra venerable arcilla forma parte inconmovible de la mismísima historia capitenista ya que, desde los albores del circuito, el tenis de Gavilondo fue uno de los pioneros entre los primeros raquetazos. Caballero del deporte, ejemplo capitenista y modelo como estilo de juego, su personalidad será recordada para toda la eternidad. El tenis amateur agradece a Daniel Gavilondo por tanto respeto hacia la raqueta, tanta dignidad por el tenis e invaluable honor por todos los capitenistas. ¡¡¡Gracias!!!.